BAJO LAS LILAS ES EL PRIMER LIBRO QUE RECUERDO HABER LEÍDO- DE MUY NIÑA- EDITADO SIN ILUSTRACIONES, o muy escasas- portada y aisladas en capítulos- (quiero significar: primer paso hacia una literatura sin apoyo visual, que es lo que requieren generalmente las publicaciones infantiles) Lo cito porque creo que no sólo lo cercano (en tiempo y espacio) es grato a un lector. Niños y adultos gozamos de viajar con el imaginario, escuchar otras voces, pensar otros lugares y realidades.



Lo que aparezca en mi blog, sin referencia externa, puede ser utilizado citando la fuente.

Contacto:isamirna@yahoo.com.ar


Muchas gracias a los que envían comentarios a mi correo!

miércoles, 29 de diciembre de 2010

2010, finales. Agus y Lía

Ilustradoras familiares.

de Agustina Demichelis
(con bolígrafo; "habitantes" mientras relee textos para examen...
¿o piensa en las musarañas?)


 De Lía Demichelis
(no requiere explicación ¿no?)


sábado, 18 de diciembre de 2010

NAVIDAD

Infantil, extranjera, comercial                                        
Navidad
en las vidrieras,
en las jugueterías
en el supermercado
en los programas de cocina
en el vivero:
coníferas pequeñas
(que luego se secan
o necesitan ser transplantadas)
(¿Adónde?)
Hay un gran árbol
frente a la parroquia
donde las luces se encienden,
justo a la hora en que las campanas
anuncian oración.
Impulso de regalo
de fiesta
de despedida
se escabulle un aire de amor
y de tristeza
sinsentido
Una algarabía de papel de regalo
crujecrujecruje
Tras las ventanas
titilan lucecitas
y hay olor a panes especiados
en algunas casas,
en las panaderías.
Un talante de expectativa
recorre las mismas veredas cansadas
de todo el año.
Todavía quedan en algunos rincones
las hojas que los alumnos
rompieron en pedacitos
para olvidar más fácil
tanto contenido,
para ponerlo en vacaciones.
Alguna nochebuena
de otro tiempo…
insiste
desde el territorio
adonde guardamos
el niño transcurrido...
cuando la familia era el universo
y no sabíamos
de pobres, de guerras, de hambre, de pérdidas
del otro,
al margen de la luz.


Imágenes utilizadas en el collage:

jueves, 25 de noviembre de 2010

INDICIOS Y SEÑALES

Senderos de laja del parque; húmedos y resbaladizos/        
Tierra cubierta de agujas de pino color naranja/
El cartel deslucido publicita
Indiferencia de los pasantes
¿Es la forma, el color, la letra, el espacio?
Un niñito duerme en brazos
En la cara morena, huella imprecisa y transitoria,/
desciende del párpado.
La mano que cuelga, persevera quieta con el puño apretado
Los pájaros se sobresaltan y agitan las copas de los árboles
Solícitas, las campanas siguen llamando.
Hace rato que la luz atravesó las persianas;
cae sobre el mantel:
migajas, copas con burbujas pernoctadas
Una vela con el pabilo ennegrecido
sobre el plato con azúcar de torta.
En un banco una mujer lee un libro:
Dice la portada "Colum Mc Cann"
Y más abajo "Zoli"
En la imagen
Un hombre oscuro toca el violín
( largo sobretodo)
Una niña escucha
La mirada lateral
(abrigo cerrado, manos en el bolsillo)
Parece triste
Un señor parado en la esquina levanta la mano
Repasa las monedas que tintinean en su palma
Va vestido como obrero
Se detiene el colectivo amarillo
Sube
El reloj de la cúpula marca la hora.
Ya hay colas frente a las puertas de los cajeros automáticos.
Un hombre sucio, andrajoso
duerme sobre el banco de piedra.
Lo cubre la manta gastada
Bajo un techo sería mucho abrigo
para la mañana de primavera
En la pared de nadie
los jóvenes han dejado una pintada.
Se lee:

Para empezar
Una niña dibuja con tiza, collares de cuentas
que quedan en la vereda
Más tarde, los borrarán
con escoba de palmas.
                         isabel bertero

martes, 16 de noviembre de 2010

HISTORIETA (Guión)

 

uno
 

Cuadro uno
Línea de la vida.
Temprano
El personaje es feliz
Su corazón camina liviano

 

 


dos
  

 Cuadro dos
La escena puede ser cualquiera
Sólo que hay aflicción

 
 




                                         
Cuadro tres                              

La vida avanza
tres
El personaje sabe
que puede caer                                               
Observa con cuidado los obstáculos
para sortearlos
Se preserva
Igual se instalan.
Los primeros escenarios
pierden comunicación.
Los caminos trazan recorridos hondos




cuatro

Cuadro cuatro
La captura del corazón
El peso de las pérdidas

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Exhortaciones de cumpleaños


No desairar al daemon que sopla temprano en la oreja: (Avisa que va a estar junto al azúcar de la torta y la vela encendida (¡Obligatoria!: llegará Artemisa atraída por el resplandor)
Legalizar íntima sensación de acontecimiento: se trata de una recaudación de calendario propio, de exclusivo itinerario.
Congregar risas y un vino de celebración. Es imprescindible recibir regalos en besos, palabras, tirones de orejas, y cuanto sea posible como tributo.
Viabilizar la autoternura: una preservada señal de infancia (reminiscencias de jornadas con padres o amigos, o tíos o abuelos o primos o patio o vereda o escuela… Quizás globos o juguetes para convocar a las hadas y ahuyentar a los espíritus hoscos, o una piñata y los chicos a la caza de la sorpresa o el caramelo, tal vez la foto donde queda para siempre la vida, más allá del tiempo.)
                                                       
Regalo virtual
Receta de torta de cumpleaños (por si acaso)
Si hay muchos comensales, se puede duplicar la receta, si al duplicar no se pone tanta manteca, y en vez de 6, 5 huevos, igual sale.
También se pueden agregar unas cucharadas de coñac, o cualquier licor rico que uno tenga.
Ingredientes
100 gramos de manteca
1 taza de azúcar
3 huevos batidos
Esencia de vainilla
6 cucharadas de cacao en polvo (yo uso El Quillá, que es santafesino)
1 y 1/2 taza de harina leudante
1/2 taza de leche
Para el baño cantidad extra de cacao, un trocito de manteca y agua.
Mescolanza
Igual que casi toda torta de manteca, primero se bate ésta (blanda) con el azúcar, se agregan los huevos y se sigue agitando, después se añaden los elementos secos tamizados. (Para color más “chocolatoso”, se puede poner una cucharada gorda de cacao amargo, que resulta en una masa más negrita).
Poner todo en un molde antiadherente si es posible, y si no, en uno con papel manteca.
Horno medio, hasta que se cocine (yo me guío por el aspecto y el aroma para calcular el tiempo), igual si parece que está, sin abrir mucho, introducir un palito en la masa; tiene que salir bien sequito.
Cuando la torta está oreada se puede cortar en capas y rellenar con dulce de leche, o una mousse o crema batida con azúcar y pedacitos de nuez, caramelo, almendras, nueces, merengue…lo que a uno le guste o sepa hacer.
Baño de cacao
Derretir el cacao sobre el fuego, con apenas un chorrito de agua caliente y un trocito de manteca (no debe hervir). Cuando se pone brillante y se desliza está listo para bañar la torta.
Cuando el baño está seco, se puede adornar con hilos de caramelo (caramelo como el del flan con una cucharada de glucosa).
Los hilos se van armando sobre la torta con ayuda de uno o dos tenedores (probar primero en un plato aparte).
En casa, a esta torta le decimos murciélago, porque para un cumpleaños hice el murciélago con recortes de torta (un molde que salió en la revista Genios) y con los hilos de caramelo le armé una cuevita (con licencia especial de los estudiosos del hábitat de los murciélagos)
Por supuesto: no olvidar el velón o las velitas.
Soplar. Pedir deseos.

Torta murciélago (sin murciélago)
Confiar en que van a cumplirse.













Isabel Bertero.

domingo, 31 de octubre de 2010

Semiótica de la primavera

Spring. Digital ID: 1591722. New York Public Library
de Kate Greenaway en 1883 



Carta

Gerti:
Te prohíbo estar triste en primavera, cuando cae esa lloviznita que se queda en las telarañas con una luz azulada.
Fijáte: han empezado a brotar los fresnos y de la tierra de las macetas-donde se han puesto semillitas- salen las primeras hebras verdes. Además los chicos pueden andar en patas detrás de los perros y hasta parece que se multiplican las mujeres con sus panzotas de bebés por nacer y los jóvenes caminan con los chiquitos en brazos. Por la ventana entran los pasos pequeños y las voces desparejas.
Además, salen todas las hormigas y caminan cargadas con retazos de jardín, y los pájaros te despiertan más temprano y arman jolgorio en la fronda nueva.
Ya hay gente cerca del río (se quedan sin querer que los alcance la noche y aunque llegue retrasan la partida para escarbar la hora, la tierra y el agua-que huele a peces y a moho fértil-)
Te prohíbo que te olvidés de mirar las begonias, las caléndulas, los corales, los malvones, las azaleas, las flores de azúcar, las petunias, las cinerarias…cuando pasés por los jardines o los viveros.
Así que, es un mandato más, que significa celebrar la vida, aunque prefieras la estación dormida, cuando pensar es más profundo y para vos, sencillo.
Observación

Frente a las puertas del cementerio, donde las mujeres venden flores todo el año, un chiquito, pero de verdad chiquito, intenta matar pájaros con su gomera. Yo espero disuadirlo. Como no puedo, aspiro a que no acierte, pero ahí está el pajarito muerto. Y me lo muestra.
Comidas

Ya no es tan bueno encender el horno, para hacer el pan que huele a invierno.
Comamos las hojas de lechuga, los tomates relucientes, las rúculas amargas o…

Mermelada de frutillas
Todavía no están baratas, pero caminando un poco pueden conseguirse a menor precio.
Los cocineros de verdad expresan requisitos que hacen que parezca difícil, pero no.
Por ejemplo (se puede duplicar, triplicar, etc.):
Receta
Un kilo de frutillas
Tres cuarto kilo de azúcar.
Todo junto en una cacerola, si tiene fondo de teflón no se va a pegar.
Un buen rato, todo en reposo, para que las frutas suelten el jugo.
Después un golpe de fuego fuerte hasta que todo hierva.
Luego se pasa a mínimo, que hierva despacio. Se revuelve de vez en cuando.
Para deshacer un poco las frutillas, en mitad de la cocción, se pueden pisar con prensa puré en la misma olla (no totalmente, está bueno encontrar algunas semi enteras) Eso apresura el burbujeo y todo se almibara.
Cuando se coloca una fracción en un platito, y al pasar el dedo (después de que se temple) queda una huella que no se une, es que está lista.
Se envasa caliente en frascos hervidos, que ya repletos de mermelada se dan vuelta para sellar.
Hay que hacer mucha, para tener también en el invierno y comer sobre rebanadas de pan con manteca.

Lecturas

Los niños leen fábulas de primavera. Absorben paisajes nunca vistos, en grandes láminas donde hay bosques y ardillas y todos los bichos y plantas de otras latitudes.
Perséfone, retorna del infierno, el corazón de Deméter, refulge de alegría, aunque sabe que sólo podrá contar pocos meses con tal felicidad. Sin embargo, produce la magia de la tierra, para que todos compartan la dicha, y fluye su amor en la tierra, que florece y se ilumina; los cielos son más azules y la luz más brillante, reverdecen los pastos y se producen vidas nuevas.
El sombrío Hades, deberá esperar en las profundidades, que su ciclo acontezca.

Isabel Bertero

Vínculo imagen de Kate Greenaway :

martes, 19 de octubre de 2010

LENGUAJES





EVENTUALES:
(pensamiento divergente, casual, causal)
Dijo mi vecina que lo odiaba por ser negrito (no lo dijo así, generalizó: a todos los negritos). Creo que fue después de un robo, a otro vecino, que parece no es negrito. Y yo me quedé callada porque es muy difícil la cátedra sembrada en una tierra infructuosa, que si estoy por ponerme en defensa delotrodébil (costumbre que tengo arraigada), a lo mejor debería empezar por mi vecina quequélehabrápasado, quéquién “lahabráeducado”, quéporqué tan poco sentir y entender y pensar, quécuáles voces escuchó, qué cuentos le contaron en la vida, queconqué se alimentó, quequién le dio venenito de a poco…Y tanto más…
Pero es así, es así a cada rato, en cada esquina, igual suponiendo que yo fuera de lo más capaz de explicar las raíces de lo inexplicable, de saber a ciencia cierta si es problema filosófico o problema del lenguaje y más aún de lograr didácticamente el acto perlocutorio, sería un minúsculo granito de polvo metido en un ojo; pero además es que me siento incapaz, sólo se me ocurriría decirle que tuvo más "suerte" en la vida, o explicarle que todos somos un poco responsables de los negritos, y contarle la historia de los derechos vulnerados, del hambre, de la falta de estímulo, de salud, de amor, de convivencia. De raíces de opresión y sufrimiento y falta de dignidad.
Y tal vez diría que así como los negritos son realmente “invisibles” a los ojos de la vecina (como a los de muchos), por qué los “blanquitos” tendrían que despertar en ellos visibilidad, empatía, amor…No me entendería…Quizás esgrimiría que ella no mata, ni roba, ni toma drogas, que se “rompe el lomo” en el trabajo para que después esos vagos se apropien hasta de su vida.
Y sí, es difícil, porque hay quien me ha dicho qué harías si  mata a tu afecto, si es tu vida la que destruyen. Por eso, digo, modestamente…Pensarlo desde antes, poner el hombro aunque tan sólo sea para la causa de ver, de incorporar como semejantes, de admitir la discriminación, de pulverizar el lenguaje de la negación.
Discursos adultos… Empezar por el lenguaje, empezar por la mirada, por no sentir extrañamiento, por no “prejuiciar”, por no intuir en algunos “auras” de diferencia y actuar acorde. (¿Podrá el lenguaje vehiculizar cambio del acto interior?)
No soy tan incauta, también sostengo el otro "buen discurso":  las acciones deberían pasar por las políticas económicas, educativas, culturales, sociales. Pero los movimientos también nacen en las cabezas de las bases, aunque parezca utópico, un granito ínfimo de utopía puede ayudar.

Acto
Mesas largas. Comen los niños. Alguien les dice:
_ Coman pan. Está rica la salsita
Se concentran en el plato (A lo mejor es la única comida del día)
En sus ojos hay picardía. Hay apuro. Los cuadernos un poco sucios duermen en las mochilas abandonadas
Cualquiera cuenta algo. Y se ríen con desmesura. Como si fuera realmente gracioso e importante
_ Coman la fruta
_ ¿Se la puedo dar a mi mamá?
_ ¿Se la puedo llevar a mi hermanito?
Al chiquito le cuelgan los mocos. Y se los limpia con la manga
_ ¿No tenés pañuelo?
_ Usen la servilleta
_ Chau, seño, hasta mañana.
Alguno se acuerda de despedirse con un beso húmedo. Que huele a mandarinas.

Isabel Bertero

domingo, 17 de octubre de 2010

DÍA DE LA MADRE

Feliz día para todas las madres y para todos los hijos que llenan el alma de regocijo

El regalo de mis hijas

















La intención, la expresión, el sentimiento...

martes, 14 de septiembre de 2010

Subjetividad de las estaciones



algunos inviernos vienen cargados de ausencias...
abrazo envuelto de perfumado romero para todos,
Lía.


este invierno merece otra postal, se necesita y desea un calorcito extra, no?
un gran abrazo, Lía.


























  Invierno

Dos abrigos.
Dos capuchas
La niña todo colorado
Sobre el delantal a cuadros
La mujer color café con leche
(por convenio con el frío)
Pasa un hombre
Con una risa blanca
Quedaría lindo en el cuadro
Pero sus colores
Son de verano
Y cada uno sigue
Pisan las hojas de fresno
Que las lluvias pasadas
Dejaron
Impregnadas de oscuridad
….

La comida de los niños
Llega en containers de acero
Sale el calor en cuanto se destapan
Ellos esperan en las mesas largas
Todo lo toman con cucharas
Son pobres
Pero tienen la risa
Y las charlas disparatadas
Una mujer con delantal verde
Mide con un cucharón
La porción de alimento
Que sabe a todo
Y a nada
El ámbito está lleno de luz
Prestada
Por un rato
….

La señora dice:
- No me gusta el invierno
Sonríe la otra
Mientras  pesa el kilo de pan recién horneado
Que huele a hogar


En un sillón
Junto al calefactor de llamita ondulante
La señora lee “Todo cuanto amé”
El invierno acecha
Afuera


Los hombres que construyen
Tienen las manos ásperas
De cuero gastado
El viento tiene olor a cemento y arena
El frío seca el sudor
Bajo los abrigos livianos
Hay trabajo

Isabel Bertero
postales de : Lía Demichelis

jueves, 9 de septiembre de 2010

Aleatoriedad de un instructivo


DICE EL CARTEL :

Golpee y entre.

Primera entrada

Es un patio antiguo. Al fondo naranjos retorcidos. Baldosas con dibujos apagados de tiempo. Un hombre macilento y delgado ocupa un banquito. Al lado una mujer que fuera hermosa lee un libro sobre hierbas medicinales. Perros y gatos duermen o deambulan; las puertas altas, dejan ver tras los vidrios unas ajadas cortinas de gasa.

Segunda entrada

Es el Café Tokio Norte. Bajo luces dirigidas a los tableros, cubiertos de paños verde oscuro, algo gastados, hombres ensimismados, vestidos con camisas blancas y pantalones anchos empujan las bolas con los tacos. De tanto en tanto se detienen para cubrir con tiza las suelas de las puntas. Al fondo, una mujer contempla con los codos apoyados en el mostrador, al lado de la máquina de café. El aroma se mezcla en el ambiente con el olor fuerte del tabaco de cigarrillos negros que algunos jugadores sostienen entre los labios.

Tercera entrada

Un hombre, sentado frente a una máquina, escribe. De tanto en tanto levanta los ojos y los fija en los cristales de la ventana, opacos de lluvia. Humo en el aire amanecido. Dice:

“Yo no sé, mirá, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones
cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro qué hastío. Ahora aparece una gotita
en lo alto del marco de la ventana, se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo
y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae.”

Cuarta entrada:

Es el almacén “Monte Líbano”. Mi abuelo joven con sus bigotes oscuros sobre el rostro pálido, se acerca al mostrador y pide trigo burgol fino. Intercambia palabras en un idioma que no entiendo. Era árabe mi abuelo.
Almacén Monte Líbano
Después pide una copita, que su paisano, sonriente, con una camiseta de frisa y un delantal, le sirve de cierta botella que está en la estantería de madera, al lado de una heladera con muchas puertas, también de madera. En una mesita hay un viejo cabizbajo de nariz prominente, de saco y sin corbata que de tanto en tanto bebe a sorbos pequeños, de un alto vaso espumoso.

Quinta entrada

Es la inmobiliaria. Vengo para que tasen una casa vieja, que queremos vender. Me saluda una señorita que apenas levanta la vista del monitor de la PC.
- ¿Sí, señora?

isabel bertero

Imagen almacén  de: http://www.paraconocernos.com.ar/wp-content/uploads/almacen-monte-libano-santa-fe.jpg
Texto citado: "Aplastamiento de las gotas" de Julio Cortázar

lunes, 30 de agosto de 2010

Cartel hallado en la puerta de un sanatorio cerrado

Gata extraviada de pelo largo                                 
Se busca
Señas particulares:
Guarda cicatrices indelebles
Por un fatídico encuentro
con un viejo sapo
de ojos saltones
y alma de hielo.
Es dulce y delicada
Tiene de sus ancestros felinos
Espíritu combativo
Es territorial
Exagerada
Valerosa
Conoce el idioma
de los humanos
Sabe interpretar los actos del habla
-directos e indirectos-
en disímiles contextos.
 Puede hallarse:                                                                             
 Entre libros
 En lugares donde haya indicios
 de creaciones artísticas.
 En poemas
 En dibujos
 En palabras
 En sensaciones
 Posibles causas de extravío:
 Preguntas.
 Rebeldía.
 Utopías.
Se ruega a quien la encuentre:
Dejarla circular
(le gustan unas galletitas
de cereal y chocolate
que venían en cajitas
cubiertas de papel celofán)

    
isa bertero




domingo, 15 de agosto de 2010

LA BRUJITA SIMENON

















LA BRUJITA SIMENON
NACIÓ DE UN CAMAFEO
POR AÑOS ESCONDIDO
EN UN HONGO DE PINO.
HACE MUCHO QUE VIVE 
EN CASA DE UN AUTOR,
OCUPA UNA HABITACIÓN
EN ALTOS DE LA MANSIÓN
PUES EL SEÑOR OCUPADO
DALE, QUE DALE AL TECLADO
SU PRESENCIA NO HA ADVERTIDO.
ES BASTANTE DISTRAÍDO,
ASÍ QUE JAMÁS ESCUCHA
EL TRAJINAR DE LA BRUJA.
LA HECHICERA NO TRANSITA
SINO EN LAS NOCHES DE LUNA,
SU AMIGO ES UN GATO RENGO
QUE IGUAL SUBE A LOS TEJADOS
Y CONVERSA ENTRE MAULLIDOS
CON MURCIÉLAGOS ALADOS.
SIMENON ES ALQUIMISTA
POR ELLO BUSCA CURAR
AL GATO DE SU RENGUERA
CON PIEDRA FILOSOFAL.
EN LOS DÍAS VIERNES TRECE
CELEBRA SU CUMPLEAÑOS
ENTONCES, LÓGICAMENTE
NO SIEMPRE TIENE ONOMÁSTICO.
LOS QUIRÓPTEROS QUE RONDAN
LOS ÁRBOLES Y TERRADOS
LA VISITAN A MENUDO
Y LE OFRECEN UNOS SAPOS,
MAS SIMENON SÓLO BEBE
ELIXIR QUE HA PREPARADO
CON PALABRAS MISTERIOSAS
QUE AL ESCRITOR HA ROBADO.
LA TAUMATURGA HA PEDIDO
A LA LUNA QUE LE AVISE
LAS FECHAS DE LOS ECLIPSES,
PUES SEGÚN EL CALENDARIO
ESOS DÍAS SON PROPICIOS,
PARA DESENCADENAR
PORTENTOS Y MALEFICIOS.
UN DETECTIVE FAMOSO
VALIOSO ENSALMO LE RECLAMÓ
PARA RESOLVER PROCESO
QUE ESCAPABA A SU RAZÓN
LUEGO SE HIZO ADMIRADO,
PERO NUNCA SE OLVIDÓ
DE AQUELLA QUE LO AYUDÓ
Y AUNQUE LO GUARDÓ EN SECRETO,
POR SIEMPRE SE ENAMORÓ.
EN CUANTO LOS PERIODISTAS
LE DEDICAN ENTREVISTAS
LES DICE:- YO SOY FAMOSO,
SÓLO ME FALTA EL AMOR.
PORQUE SIMENON NO PUEDE
CORRESPONDER DEVOCIÓN,
PUES LAS BRUJIS NI SE CASAN
NI SON PARTE DE LA VIDA
Y TAN SÓLO SE SOSTIENEN
SI SE ALIENTA FANTASÍA.

Isabel Bertero

domingo, 8 de agosto de 2010

Una lectura: "UN BUEN PARTIDO" de Vikram Seth

Los de mi generación leímos – quizás demasiado- historias relacionadas con otros ambientes y otras culturas, la geografía y la historia de los libros tenían que ver con mundos distantes, con viajar con la imaginación, con tierras y vidas diferentes a la cotidianeidad, a lo cercano.
Personalmente- como lectora- sigo buscando la magia, a veces el realismo es magia, la psicología de los personajes es magia, los modos de sentir y pensar, los ambientes, las descripciones, los objetos, los sentidos, las comunicaciones, el encontrar en el pensamiento del narrador una vibración similar, un encaje, un dolor igual, o una alegría, o algo sutil risueño o simple que se intuye es humanidad, trasciende al momento vivido, leído, contado, es cuestión de análoga sensibilidad.
Me hubiera gustado escribir una especie de diario reseñando esta clase de lecturas, porque si ahora me preguntan por ellas, recordaría sólo algunas y si me las nombran podré tan sólo rememorar la sensación, sin poder contar cuestiones puntuales, que sin embargo, estoy segura, me enriquecieron espiritual e intelectualmente. Porque yo con simpleza creo, que de eso se trata leer, de abrigar el alma.
Así que  no quiero dejar de contar que leí "esa biblia" que es Un buen partido de Vikram Seth, ya había leído Dos vidas, del mismo autor, y me gustó mucho. Un buen partido transcurre en La India de los años cincuenta; para entender el trasfondo político hay que informarse algo con relación al sistema de gobierno, pero así no esté uno muy enterado no puede dejar de experimentar un escenario crispado posterior a la independencia y el dolor que la partición provocó en numerosos hogares. La cuestión religiosa: hindúes versus musulmanes es un tema presente en el transcurrir de los personajes, en las relaciones, en los conflictos, en los modos de sentir y enfrentar la vida.
No se trata de gente para quienes la religión ocupa un segundo plano, se trata de una visión profunda que incide en lo cotidiano, en las decisiones, ocupaciones, elecciones, son creencias arraigadas, donde tienen que ver dioses, festividades, antepasados; es una concepción del mundo que decide en los ámbitos domésticos, íntimos y en el clima de las luchas de gobierno, administrativas y relaciones de poder.
A través de los personajes el lector puede asomarse a la multiplicidad de formas que asume el hinduismo como religión, visiones politeístas, panteístas, idolatrías…los cultos, rituales, costumbres, creencias metafísicas conforman un cosmos totalmente diferente, donde la espiritualidad está presente, y las formas de expresión dan cuenta de lo diverso.
Es una obra a la manera de los clásicos, despliega una epopeya de “gente cotidiana”, pero permite entrever la idiosincrasia de un país.
Con este libro Seth, si así se le hubiera ocurrido, podría haber escrito varias novelas, de hecho se presenta un árbol genealógico de las familias principales cuyos componentes tienen mayor incidencia en el desarrollo general, y cada familia es una creación en sí misma, y la sensación es que si se tira del hilo de la trama el despliegue podría seguir, porque cada personaje encierra una historia. Uno, como lector, queda enganchado con algunos datos que surgen de las relaciones interpersonales, e intuye que algunos de ellos ameritarían desarrollo propio. De hecho el mismo Seth, narró tan extenso, como si se debiera a sí mismo una obra de estas características, como si albergara la necesidad de transmitir una realidad compleja en personas, escenarios, vidas “en esta obsesión inmisericorde y atroz; con mi pobre alma, que con tan poca pitanza sobrevivió para tejer este argumento”
Es un libro de viaje a otra cultura, a otras concepciones, vivencias, tradiciones, escenarios, hábitos.
En algunas caracterizaciones hay un humor sutil, como un guiño del autor hacia el lector haciéndolo cómplice de la comprensión del alma de la situación y del personaje.
La búsqueda del buen partido, en la trama general de la novela, es casi una excusa para comunicar otro universo, pero evidencia la cuestión de las castas, la lucha- en ese momento incipiente- de la mujer por obtener un rol social, por escapar de inercias de sometimiento, prescripciones. Están además los personajes fieles a los modos de vida tradicionales, a la parafernalia religiosa- algunos por convicción, otros por mercadeo.
Se notan las diferencias generacionales- madres, hijas- el autor evidencia una mirada tierna a las mujeres de antes, con más arraigo a las tradiciones, pero logra connotar afinidad por las “nuevas” que pugnan por decidir, estudiar, pensar por sí mismas, torcer voluntades.
Es una novela- para mí- de gran belleza, conjuga escenarios, paisajes, seres humanos diversos, las descripciones son pinturas, diseños que transmiten lugares, tiempos y memorias.
No quería dejar pasar esta lectura, tal vez a alguien le sea útil la reseña, también me parece, que cuando en la escuela aprendemos historia antigua, no nos queda casi nada, sería interesante leer la actualidad de esas civilizaciones que encierran tanta genealogía, tanto transcurrir.
Copio los videos de Sumito Estevez en La India, es como deben saber casi todos, un cocinero venezolano, lo miro en el El Gourmet y es uno de mis preferidos, en este caso su viaje y sus relatos transmiten el ambiente geográfico y humano que Seth describe.




jueves, 22 de julio de 2010

FELIZ DÍA DEL AMIGO TODOS LOS DÍAS


La amistad
Tecayehuatzin
Cantares mexicanos

Cual pluma de quetzal, fragante flor,
la amistad se estremece:
como plumas de garza, en galas se entreteje.
Un ave que rumora cual cascabel es nuestro canto:
¡que hermoso lo entonáis!
Aquí, entre flores que nos forman valla,
entre ramas floridas los estáis cantando.
(Poesía náhuatl)

REFLEXIÓN
Yo sé compañero, compañera, que cada uno tiene esa vida tan suya, tan única...
Pero me gusta pensar que nuestros espejitos: brillantes y enteros algunos días, resquebrajados a veces, desparramados o juntos, destellan un instante, un tramo, en una charla, en un abrazo, y así nos reflejamos, nos acercamos, y nos contamos los unos a los otros. Aun siendo distintos, o estando lejos, ensayamos la forma ajena. Alteralidad versus mismidad. No esperar todo, ni siempre, ni continuo, repasarnos mutuamente y saber que estamos.

Isa bertero



Reflections of Mirrored imagen de: http://gcgal.fiu.edu/ArtonLoan/Artists/Koivu.htm

viernes, 9 de julio de 2010

OMISIÓN







Una cosa buena sería
Recuperar la lágrima
Pero qué trabajo
Dejar que vuelvan cosas olvidadas
Mejor dicho:
Ataditas, encerradas, embotelladas
Sitiadas, enjauladas, enrejadas,
Apagadas, sosegadas…
Qué trabajo sentir
Mirar al niño
en su rincón de pared y arena
al amigo que se fue
Pensar otra vez la risa estridente, ignorante
El flequillo, los zapatos feos
Imaginar el árbol y el alambrado con herrumbe
El tapialito y las noches insomnes
Con estrellas de otros
Desbloquear el alma
Y otra vez andar con el frío
Y olfatear el abrigo
Con la naftalina de quizá qué ropero
Recuperar el instante
Con la noticia de la muerte
Y decisiones
Y palabras
Y reyertas
Y amores
Y ausencias
Demasiado.
Es demasiado trabajo


isa bertero

jueves, 1 de julio de 2010

APORTES PARA PENSAR LA ESCUELA

Existen cuestiones referidas a problemáticas en la educación de las que poco se habla, o forman parte de lo que no queda bien hacer visible frente a la comunidad, que quiere buenamente creer que la escuela brinda igualdad de oportunidades para todos. Sin entrar en otros parámetros, que han sido estudiados por grandes pensadores de nuestro tiempo (más abajo copio entrevistas a Bourdieu)el que voy a señalar atañe a la formación del docente, a la necesidad de perfeccionamiento-muchas veces circunscripta a lo estrictamente personal,a la voluntad individual-, a las diferencias entre el acceso a desarrollos en las grandes urbes versus comunidades pequeñas. Estas afirmaciones parecen oponerse a los discursos altisonantes de gobiernos y gremios. En este último caso- al menos en la provincia de Santa Fe y en los últimos tiempos- la negociación versó en torno al salario y a la permanencia por datos de antigüedad más que en torno a cuestiones de avance profesional, de acreditación por antecedentes académicos, que impliquen estudio y evaluación. Si al docente no se le facilitan caminos en este último sentido, si no se le plantean exigencias -que el sistema sustente en lo material- es ingenuo creer que la buena energía o el sentido común o la sola búsqueda particular van a producir cambios, redefinición de las estrategias de enseñanza, reconocimiento de los nuevos entornos educativos y de recursos transformadores.
Lo que está ausente -estimo- es un sostén teórico, un estudio sistemático que proporcione fundamentaciones, que vaya mucho más allá de la inmediatez para resolver una situación didáctica determinada. Lo que me parece necesario es proporcionar orientaciones, bibliografía, herramientas que permitan al educador enriquecer el modo de pensar, sentir y actuar sobre la realidad. Mayor riqueza interior, mayor desarrollo intelectual, tendrían que necesariamente devenir en mayor y mejor entrega en ese acto esencial de interacción docente-alumno.
Lo antedicho me preocupa, sobre todo porque las carencias señaladas han ido paulatinamente en desmedro de la escuela pública. Son muchas las familias, que más o menos sensibilizadas al respecto, han comenzado a creer que la escuela privada ofrece mejores alternativas. Puede que ésta exija por un lado y por otro cuente con mayores posibilidades de elección del personal o con mayores recursos materiales, pero en la práctica es sencillo observar que las diferencias no se transforman en resultados muy diferentes, sobre todo si apuntamos a la comprensión, al poder pensar y reflexionar sobre los escenarios sociales, desde lo que cada institución propone como trayecto educativo.
La reflexión anterior viene a cuento, porque nos han enseñado que en otros tiempos la escuela fue en Argentina un puente para acceder a universos vedados para muchos de nuestros mayores. Y hoy esto no es tan perceptible, salvo que la procedencia, el entorno cercano sea estimulante y creativo o casos de minorías- esto también incluye algunas propuestas institucionales- que no desmienten la generalidad. Hay datos que se leen en establecimientos educativos o en conversaciones con docentes, dolorosos, pero muy ciertos. He sido testigo de numerosas situaciones en que la escuela reproduce mecanismos sociales. Por ejemplo cuando de alumnos procedentes de otros lugares se observan antecedentes y en función de ello se determina el perfil , o cuando las fichas que teóricamente deberían enriquecer el conocimiento respecto del alumno, para potenciar inclinaciones y reducir flaquezas, se constituyen en documentos de catalogación en una u otra “casta” educativa-económico-social. He escuchado referencias que ilustran que de tal o cual familia o como portación de tal o cual apellido, los rasgos son definitivamente de un modo determinado, insoslayable.
El lenguaje, y esto seguro resulta familiar a muchos de mis compañeros de trabajo, nunca es vacío de significado. Las palabras con que nos referimos a los chicos, a los modos de enseñar y esperar que el otro aprenda, los comentarios sobre contenidos emanados de medios masivos , las apreciaciones acerca de padres, de modos de vida y trabajo, las determinaciones sobre las posibilidades y expectativas de logros, los discursos que encasillan, vehiculizan ideología, y a veces ésta es lamentable, si tomamos conciencia de que el hecho educativo es un diálogo permanente, un hecho comunicativo que dejará señales para toda la vida.
Se sabe que la escuela pública, ofrece pocas horas comparada con las que el alumno pasa en otros contextos, la casa, la tele, los amigos, por eso justamente se deberían poder fortalecer mecanismos de lectura de la existencia, de acceso a códigos que en otros ámbitos les están negados.
Asimismo es cierto, que las prácticas educativas en sus espacios propios son los lugares que toda teoría de la educación debe "pisar" "experimentar" "confrontar", también de la práctica se aprende y se conoce, sobre todo si hay respaldo emocional, intelectual, aptitud social. No basta con "dar o recibir cursos" de saberes librescos, para concretar perfeccionamiento, para generar cambios de actitudes y de ambientes.
Renglón aparte sería referirse a la irrupción real y de valor de las nuevas tecnologías, casi ausentes en las dinámicas de trabajo cotidiano.
No sé cuál es la solución, y tampoco me siento al margen de los hechos, como crítico que la mira desde afuera pidiendo “peras al olmo”, pero tengo algunos lectores involucrados en las dinámicas cotidianas de las escuelas. Algunos están desanimados, apesadumbrados, otros- o los mismos- en una búsqueda personal persistente. Yo intento aportar una micropartícula de arena, acercar alguna idea, algún material de lectura.
Los videos que adjunto espero acrecienten el pensar, promuevan la reflexión, alienten en la búsqueda.







lunes, 21 de junio de 2010

ADOLESCERE





Maia tenía un código para los números de boleto del colectivo. Cero: te quiere, uno: noticia; dos, separación; tres: encuentro; cuatro: noviazgo; cinco: disgusto; seis: carta; 7: piensa en ti; ocho: celos; nueve: lo verás, y con él hablarás…
Por supuesto que el dos y el cinco eran lo más temido en el sistema cabalístico, inútiles para soñar.
Cuando los boletos tenían números adversos los tiraba como si guardarlos fuera la materialización de las fuerzas negativas.
Con los otros construía barquitos, con un plegado que alguien, alguna vez, le había enseñado.
En la evasión de mirar el número del boleto y apretujarse entre otros pasajeros construyendo barquitos, ocupaba el tiempo vacío del viaje mientras escuchaba algunas conversaciones ocasionales, recibía o enviaba mensajes de texto, o miraba pasar el paisaje urbano a través de los vidrios, siempre un poco sucios o empañados y pensaba en el amor.
Sus amigas y amigos se enamoraban, o se ponían de novios, incluso ella bromeaba sobre el tema en el chat, pero en lo profundo lo miraba más seriamente, casi se sentía un poco antigua… Tal vez porque desde muy chiquita había leído todas las historias de amor, de príncipes, de brujas, historias de mundos paralelos, de tiempos lejanos, de escenarios maravillosos…
Tenía cuadernos y carpetas que adornaba con imágenes bellas con las que hacía collages, a los que agregaba palabras, que le sonaban bien, evocativas, creadoras.
Sabía que en realidad quería un amor, con todas las cualidades de lo imaginado, pero bien plantado en la tierra, para ir de la mano, reírse, llorar, compartir. Un amor para armar horas, para andar paralelo.
Un día, cuando iba hasta el centro, entretenida con la lectura de un libro, siguió viaje y para cuando se dio cuenta estaba lejos, cerca de la costanera. Desde el verano que no iba al río, así que fue a mirar. Atrás pasaba el puente por el que circulaban vehículos y también paseantes. Crecía una vegetación agreste: juncos y duraznillo blanco, repollitos y helechos del agua, pajonales. Maia llevaba sus barquitos de boletos en la mochila… ¡Un bolsillo lleno de barquitos!...Cuando pasaban flotando los camalotales, los tiraba uno a uno…encuentro, noviazgo, noticia…
Cuando llegó al último, lo echó sobre un camalote que lucía una flor bonita y dijo con fuerza:
- ¡Repórtate amor!
Y regresó a su casa, porque se hacía tarde.
Pasaron los días. Llegó un sábado con sol brillante y Maia fue a encontrarse con sus amigos, para tomar mates y charlar, en el paseo de la costa. En un impulso, volvió al lugar desde donde había enviado a pasear sus sueños.
Por supuesto… ¡Ni rastros!
Al rato se paró en la veredita del puente, a mirar el paisaje, los pescadores, las embarcaciones de paseo… para sus adentros sonaba la canción de Andrés Calamaro:

En el balcón
Donde pega más el sol
Mirando pasar
A los pájaros volar
No quiero saber
De dónde vienen volando
No quiero saber
Adónde van...
Cien pájaros volando!
….
Hay palabras escritas con viento
No hace falta decir!
Adónde van
Cien pájaros volando!
En una mano hay palabras escritas con fuego
Y en el corazón hay
Cien pájaros menos
No hace falta decir
De donde vienen volando
….
No hace falta decir de dónde vienen
No hace falta decir adónde van
No hace falta decir que quiero uno en la mano
No hace falta decir adónde van

...
Bruno estaba tan absorto en atarse el cordón de la zapatilla, mientras se desplazaba a los saltitos con un solo pie, que no vio a Maia y mucho menos a la mochila abandonada a su lado, así que tropezó y se cayó en medio de un desparramo de libros y papeles. Ella, para salvarlo del apuro se puso a ayudarlo a juntar todo. Un papelito diminuto comenzó a alejarse, empujado por la brisa, Maia lo alcanzó. Era sólo un boleto de colectivo que seguro había estado entre las páginas desparramadas; por costumbre, miró el número… ¡Tres!
Cuando entre risas las manos se juntaron, un poco torpes-Bruno para recibir lo suyo-, Maia, no pudo evitarlo, así que le dijo muy suavecito:
-¿Repórtate amor?
En algún lugar, barquitos de papel húmedo, viajaban con el río… ¿Quién sabrá hasta dónde?

viernes, 11 de junio de 2010

DEL CUADERNO DE LA SEÑO...Una escena en la época de Belgrano



Gif animados para el blog o página web

Éste es un relato que transcurre en la época de don Manuel Belgrano, y nos permite asomarnos un poquito a la vida de un hombre que hoy recordamos como prócer de la patria, pero que como todo prócer, antes de pasar a los libros de historia fue una persona, igual que muchas, que estudiaba, pensaba, se enfermaba, hacía cosas importantes y otras igual a las que hacemos nosotros, como comer, dormir, etc.…Bueno, paso a contarles...















En la casa de los Martínez Argüelles, se encuentran las niñas reunidas en el salón, Candela, Paz y Felicia. La Sra. Ema, una institutriz, les enseña a bordar en hermoso punto cruz, los manteles destinados al altar de la virgen.
En esa época las niñas de las familias decentes del Buenos Aires colonial pasaban la mayor parte de su tiempo en sus grandes casas, con sus costuras, bordados y zurcidos, también iban a las misas. Sus padres las instruían en las primeras letras, pero sólo los muchachos iban a la escuela…
En medio de la conversación, que se lleva a cabo entre risitas contenidas y en tonos medidos comenta Ema:- Este fin de semana, si el tiempo es bueno ha dicho vuestra madre que nos trasladaremos a la quinta, y agrega con tristeza…lástima que los muchachos estén castigados.
-¿Qué ha pasado?- pregunta Felicia
Paz, la más pequeña, que siempre está escuchando tras las puertas las conversaciones de los grandes contesta rapidito:
- Es que el maestro tuvo que administrarles la palmeta porque no habían estudiado bien la lección…
- Pobres niños – dice Ema - vuestro padre agregó al castigo la prohibición de ir con nosotros el fin de semana…
-¡Qué suerte que nosotros no tenemos que ir a la escuela! Porque me parece que es un lugar espantoso…-.reflexiona Paz
Candela que ya va cumplir los quince y está aprendiendo danzas para ser presentada en sociedad, interviene como si la hubiera picado un mosquito…
- No seas tonta, sería muy bueno ir a la escuela, porque allí podríamos aprender esas cosas que después no entendemos cuando hablan los políticos y los gobernantes…me enteré en el salón de baile que Manuel Belgrano, habla a favor de nosotras, las mujeres. Él dice que si estuviéramos más preparadas, que si recibiéramos educación, podríamos formar mejor a nuestros hijos, prepararlos para que no sean ignorantes…
En ese momento hace su entrada la madre de las señoritas - Carlota- una señora muy rica, cuyo esposo tiene campos, tierras y ganado…ella está un poco gordita y aburrida porque pasa su tiempo comiendo dulces en las reuniones de salón y parloteando chismes coloniales
- Creí escuchar que nombraban a ese Belgrano, menos mal que ustedes no son los muchachos para dialogar de este tema con vuestro padre porque la sola mención de ese nombre lo haría enojar muchísimo, dice que sus ideas sobre la educación y la economía hacen bailar en las tumbas a nuestros gloriosos abuelos (que Dios los guarde)…
- Ah, no señora- habla Felicia, la mayor de las señoritas- yo he escuchado que con sus ideas habría menos pobres, porque lo que él quiere es un justo reparto de tierras para que haya más agricultura y menos grandes territorios en manos de unos pocos
- Mi niña, mi niña, no hables de cosas que no sabes, nosotros mantenemos desde hace años tierras que siempre han sido de la familia, no vaya a ser que quieran repartirla entre unos pobres gatos que nunca han tenido más que penas
- Por eso madre- dice Candela –alguien que se preocupe por esas personas debe ser un gran hombre, al menos el cura párroco dice que hay que pensar en los pobres. A mí sus ideas me parecen magníficas, me han contado que también habla de que las escuelas sean para todos y que en ellas enseñen a trabajar con hilazas de lana y algodón trayendo de Europa los tornos necesarios…

La señora Carlota lo que sabe es que en las tierras familiares se cría mucho ganado, y que esto es fuente de riqueza para su familia, ha oído decir a su marido que entre las ideas de Belgrano está el desarrollar la industria, porque la sola cría de ganado enriquece a pocos, no da trabajo a mucha gente y favorece a los extranjeros que se llevan los productos que después gracias a la industria convierten en mercancías de mucho costo…
Pero a ella como a tantas ricas señoras de la época, mucho no le interesan esas cosas, así que exclama:
- Bueno, bueno, basta de cháchara señoritas que por suerte ese hombre es también militar y ahora el gobierno lo ha mandado nuevamente a la guerra…es que ha tenido algunas acciones destacadas en esta revolución que parece no acabar nunca- y ahora me voy. Ema, aleccione Ud. a las señoritas para que hagan bien ese punto que el dibujo de Paz, no está saliendo muy bien…
Cuando se retira la Sra. moviendo su miriñaque, aparece Dorotea, la negrita que sirve el chocolate, ella ha podido escuchar las últimas palabras así que no puede dejar de “meter la cuchara”. Como es la que acompaña al mercado a la encargada de las compras siempre está muy informada de lo que el pueblo sabe, así que exclama:
-Ay, mis Ema ¿Puedo contar a las niñas las últimas noticias?
- Mientras sea algo que no te avergüence parlanchina…
Y allí la Doro – como le dicen las niñas- les cuenta que ha llegado el negro Pedro un soldado que fue dado de baja por Belgrano porque en una mala caída se quebró una pierna, pero que pudo estar en un hecho maravilloso ocurrido a orillas del río Paraná, donde se hallaban para detener el avance del enemigo…
Por supuesto que las niñas muertas de curiosidad quieren saber los detalles, así que la negrita les cuenta que Pedro entre lágrimas había dicho:- ¡ya tenemos bandera!
La señorita Ema pregunta también los detalles así que Doro narró cómo Belgrano había enarbolado por primera vez, frente a un grupo de soldados la bandera celeste y blanca de su creación.
Las niñas no podían creer lo que escuchaban, hasta entonces ninguna bandera había ondeado en medio de las batallas de la revolución para distinguir a los rioplatenses, no sabían si creer o no…
-Bien es posible –dice Felicia- porque ese hombre parece de mucho coraje, quizás estemos por vivir un hecho muy importante…
Y la historia narra que así fue, pues el 27 de febrero de I8I2, ante sus hombres formados en cuadro, Belgrano presentó por primera vez nuestra bandera diciendo:
"Juremos vencer a los enemigos interiores y exteriores, y la América del Sur será el templo de la Independencia y de la Libertad".
Y gracias a este relato, nosotros que somos herederos de la historia y que tenemos escuelas para todos, en las que flamea la bandera de la patria sabemos un poquito más de la historia de Belgrano, por ejemplo su preocupación por la educación y la economía…
Otro día les contaré chismecitos más sabrosos, por ejemplo de los amores de Manuel, pero eso… ¡Será otro día!

Isabel Bertero

sábado, 5 de junio de 2010

Solsticio de Invierno















Solstitium
Sol sistere
Sol quieto
En la ciudad los pájaros buscan cobijo
En las veredas desguarnecidas del amanecer
se pisan las hojas húmedas y amarillentas
que nadie recogió
Huelen a leña pobre
las ropas de los desamparados
Los otros
tienen hogares cálidos

Sin embargo
Sólo hay una tierra y un sol
Solsticio:
Es la noche de sombras
Inti Raymi
Esperan los incas la aparición de su dios
Pueblo, generales y príncipes
Fieras máscaras de la mitología
elevan la mirada
hasta que aparece
el que va a nutrir
la tierra y los frutos
Invocan las almas
el favor del calor sagrado
detenido un instante
en el universo insondable
Solsticio:
Machac Mara
Los aymaras
frente a Tiwanaku
esperan a Inti
que hará fecunda a Pachamama
Solsticio:
We Tripantu
Los mapuches
contemplan a los Siete Cabritos
más cerca de la Tierra
La naturaleza y el cosmos
renuevan sus fuerzas
Nacerán distintamente
la vida y el tiempo
La larga oscuridad
acuna ministerio de luz



Puede que los cambios de los ciclos vitales inviten a pensar desde múltiples miradas: la diversidad cultural, el ambiente humano, las diferencias sociales. Sería dable considerarlos como tópicos generativos para reflexionar sobre las creencias y costumbres de pueblos originarios (no sólo de Suramérica); el arte y la religión permiten el acercamiento a realidades alejadas en el tiempo y en el espacio, que resultan difíciles de reconocer desde el yo, desde otra cosmovisión, desde la cultura del avasallamiento y los mecanismos del poder.
Pensaba, que mientras para muchos la estación invernal representa abrigo, un recorrer apurado de las calles en busca del refugio del hogar o del trabajo, para otros representa hambre, frío, necesidad. Asimismo hay quienes la identifican con deportes invernales costosos, con cambios de ropa, moda, eventos culturales en ambientes cerrados.
Las ceremonias de los pueblos originarios para recibir el invierno- lejos de la tendencia actual a la banalización y a la explotación turística-, representan una visión más humanitaria, más noble, referida al respeto por el planeta que habitamos, a los ciclos naturales, al compartir, celebrar y agradecer, así como un conocimiento profundo de los fenómenos del mundo físico y un mayor poder de percibir, recibir, beneficiarse.

isa bertero

imagen de:
http://www.iwg.com.ar/janinemeyer/gallery/andes2/13.jpg

Data: Solsticio de Invierno 2010 se produce el 21 de Junio a las 08h 28m. (94 días de invierno)segúnhttp://www.misionesonline.net/noticias/04/01/2010/toda-la-efemerides-astronomica-para-el-2010

Vínculos Interesantes:

http://villalaangostura.wordpress.com/2009/06/21/21-junio-solsticio-invierno/
http://www.interpatagonia.com/paseos/ano_nuevo_mapuche10/
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-127126-2009-06-24.html


RECOMENDADOS PARA DOCENTES
http://coleccion.educ.ar/coleccion/CD6/contenidos/aula/EGB1/act_invierno1a.html

http://coleccion.educ.ar/coleccion/CD9/contenidos/recursos/libros_quebrada/lib4/index.html

domingo, 30 de mayo de 2010

De las ciudades de los sueños. Despertar




















En las ciudades de los sueños, hay múltiples caminos; pero no se puede elegir. Tienen que ver con el día, con las imágenes prestadas, con sensaciones robadas a letras ajenas, con el amor, la amistad, el encuentro, la alegría y la tristeza, la paz, el desconcierto, el miedo, la riqueza, la pobreza…

¿Son un mundo paralelo que transcurre?

En sueños recurrentes
Pierdo cosas
Documentos, papeles, portafolios
Objetos que nunca tuve
Algo queda para el aire fácil de la mañana
Desazón?
Entonces comienzo a caminar
A mirar
A reajustar el lenguaje conveniente
También el rostro perdido
Un día más
Para juntar minutos
Como torrecitas de arena
Que brillan cuando hay sol
A veces
Los sueños tienen lloviznas persistentes
Sin embargo
Mientras quito manchitas de los espejos
Y recupero superficies
Encuentro que todavía
Hay guaridas


isabel bertero

Imagen de:Colección | Arte Spain">

jueves, 27 de mayo de 2010

PROPUESTA PARA ENTENDER QUÉ ES LA BANDERA




















El diccionario define símbolo como “imagen, figura o divisa con que materialmente o de palabra se representa un concepto moral o intelectual, por alguna semejanza o correspondencia que el entendimiento percibe entre este concepto y aquella imagen”.
Acorde a la definición y a la didáctica con que tratamos de transmitir el concepto, resulta de complicada comprensión para los niños más pequeños.
En las escuelas observamos que si bien hay una adhesión afectiva de los chicos- sobre todo de los de primer ciclo- a la bandera argentina, se trata de ideas espontáneas que se transmiten socialmente y de generación en generación, y los procesos de identificación pasan por grandes convocatorias (mundial de fútbol, festejos del bicentenario) o por descubrimiento del símbolo en un país extranjero.
En los adultos la cuestión se simplifica pasando por la lógica, por las ausencias, por los recuerdos, por las asociaciones.
Todos los días en las escuelas se procede a izar y arriar la bandera, cuestión que suscita competencias acerca de quiénes fueron los elegidos, como privilegio, como cosa destacada, y de hecho los seleccionados proceden con alegría. A medida que pasan los años, los mayorcitos se muestran reacios y aunque portan con orgullo la insignia de su club preferido ni se les ocurriría pensar que la bandera encierra también cosas queridas para ellos, empiezan a relacionarla más bien con los próceres y la historia que estudiaron, o con las ya mencionadas congregaciones masivas.
El protocolo en los actos patrios les resulta algo agobiante, y mientras abanderados y escoltas se sienten felices por los logros obtenidos y la familia toma fotografías, los docentes se esmeran en conseguir que el resto del alumnado manifieste actitudes respetuosas y de aprobación.
Hay muchos aspectos que podrían trabajarse con relación a la conmemoración de la bandera, sería propicio, por ejemplo, interesar a los mayorcitos en la temática de territorialidad, la apropiación indebida, las leyes que no se cumplen, etc.
Respecto de los más pequeños me parece interesante elaborar la sensibilización relativa al concepto de símbolo, que por su abstracción no podrían comprender desde la exposición explicativa.
Propongo como disparador la reflexión en torno a esta propuesta:


Voy a pintar la bandera
Con los colores debidos
Pero también le pondré
Los nombres de mis amigos
Los abrazos de mis tíos
Los besos de mis abuelos
Dibujaré entre sus pliegues
Cómo trabajan mis padres
El paisaje con que sueño
La casa, el jardín, el patio
Escribiré un pedacito
De poemas que aprendí
Pizquitas de aburrimientos
Una canción que escribí
La laguna en el verano
Las fotos, las vacaciones
El árbol de la vereda
Los portales de mi escuela
Perros y gatos y flores
Pondré libros y colores
Golosinas que me gustan
Lo que cocina mi abuela
La plaza grande
Chicos que juegan
La campana y el reloj
Alumnos en el desfile
Pájaros, autos y avión
El puente, el ómnibus
Un gran camión
Los colores de mi club
Las historietas que leo
Juegos y jugueterías
Vidrieras y heladerías
Sé que si cierro los ojos
Puedo hacer que mi bandera
Tenga el color de la patria
Y todo lo que yo quiero


Los alumnos podrían trabajar por equipos, poniendo en la bandera todo lo que para ellos es su entorno, sus vivencias, sus modos de ser actuar, pensar, comunicar.
Quizás esto les permitiría acercar el concepto de patria y de símbolo, como construcción de todos, cotidiana, inmediata, personal.

isa bertero

lunes, 24 de mayo de 2010

ESE DÍA


Aunque no pueda decir cuántos años tenía, porque ni aún ahora sé si tengo la edad que dice mi libreta, debo haber sido muy chica, pero me acuerdo de unas cuantas cosas sin importancia y de otras trascendentales, definitorias de mi vida.
De las de poca importancia sé que tenía puestas unas zapatillas agujereadas en el dedo gordo y un vestido tipo delantal, con botones que no podía enganchar sola en los ojales y una tira que llevaba colgando.
Éramos una familia humilde, vivíamos del trabajo de mi padre, asalariado en un campo vecino y de lo que producía nuestro propio sembradío, en un terreno no demasiado grande. Todo esto lo supe después porque por ese tiempo-como ya dije- era demasiado chica para interesarme por la economía de la casa. Sé que con mis hermanos jugábamos entre los maizales, que mi madre recogía de la huerta cebollas, calabazas, papas, zanahorias-a veces la ayudábamos en este trabajo-. Sé sin poder precisar fechas o estaciones que había tiempo de siembra y tiempo de cosecha y que los vecinos se ayudaban poniendo todos, las escasas herramientas y animales que tenían, unos al servicio de otros.
Mi casa era como una gran estancia amplia, con piso de ladrillos, dividida en habitaciones de techos altos y paredes gruesas. En la cocina había un fogón y un horno de leña. En el frente y detrás, pasillos cubiertos de enredaderas que en el verano se llenaban de flores rojas y abejas (recuerdo lo de las abejas porque una vez lo picaron a mi hermano, lo que hizo que estuviera unos cuantos días con la cara hinchada y mi madre lo curara con barro).
Creo que mi madre quería mucho a este hermano mío, porque le perdonaba todas las travesuras, y también se las ocultaba a mi padre, que era severo, hablaba un poco raro- supe después que todos los inmigrantes italianos hablaban así, mezcla de castellano y su lengua natal- y cuando llegaba cansado de sus labores, era muy capaz de zampar un cachetón y algo más al primero que lo molestara.
Yo también tenía una hermana, la más chiquita, ella siempre conseguía de mi madre lo que quería, porque era cariñosa, besucona, y según recuerdo todos decían que muy bonita.
En cambio yo era como hosca, más bien feúcha, siempre fui un poco chueca y reacia a los abrazos. Nunca supe ni cantar, ni decir esas tonterías que los chicos dicen y hacen reír a la gente grande. Además como era la mayor, siempre se me pedía que ayudara en la casa: barrer, pelar papas, acarrear agua y esas cosas…
Este día que recuerdo en particular, nos habíamos levantado hacía poco y estábamos en la cocina, tomando leche con mate cocido y comiendo unas rodajas grandotas de pan que mi madre había cortado y enriquecido con manteca y azúcar.
Mi padre se había ido a trabajar al campo y por las ventanas entraba la luz y un airecito fresco.
Me acuerdo de la luz, por la forma en que después se apagó y del aire fresco porque cuando salimos corriendo, pensé que sentía frío, que quería meterme en la cama y taparme con una manta.
Es que de pronto, esa mañana, el cielo se volvió oscuro, como si una tormenta se hubiera desatado, y se empezó a escuchar una especie de zumbido como música mala. Quedamos en noche oscura.
A partir de ahí, evoco algunas cosas, vagamente. Sé que muchos corrían y que gritaban:- ¡Es la langosta, la langosta! Sé que mi padre regresó a casa y que nosotros y todos los vecinos agarramos ollas, cacerolas, cualquier cosa que pudiera hacer ruido y golpeábamos, golpeábamos…Papá luchaba para encender unas parvas de pastos, que al rato empezaron a desprender olor a humo que no olvido, un olor picante, que me ahogaba y me hacía toser.
Yo no sabía por qué ni para qué pero escuchaba los gritos:-¡Golpeen, golpeen! Mi hermanita lloraba y a mi padre se le había volado el sombrero…Desde las cercanías también se escuchaban retumbes y sonidos como de pitos y matracas, que trataban de imponerse al rumor creciente de la negra nube invasora.
No puedo precisar cuánto tiempo pasó, debe haber sido mucho rato, pero llegó un momento en que todo empezó a despejarse. No hubo gritos de júbilo cuando paró el ruido. Todas las miradas se posaron en el pobre campito. Devastado, asolado. Hasta los árboles parecían esqueletos que alguien hubiera puesto en la noche, como en los paisajes sin sentido de los sueños.
Más tarde vino lo demás, todo lo demás, eso que fue lo importante, lo definitivo.
Me parece ver a mi padre, que se iba por el camino, con los hombros caídos, sin el sombrero; de vez en cuando, se paraba y miraba al cielo, miraba hacia un lado y hacia otro, hasta que empezó a correr. Mi madre lo llamaba a los gritos, habían aparecido los perros y corrían detrás y ladraban, ladraban.
Pero mi padre no volvió, ni ese día, ni al otro, ni al otro…
Así vino la pobreza y el hambre, vino llorar y pedir y no entender…
Mi madre se quedó con mis hermanos, nunca supe por qué. A mí me mandó a trabajar con las señoritas, que eran maestras y me enseñaron un poco, pero a la escuela no me mandaron, porque no había tiempo para hacer tareas domésticas, lavar, planchar y después estudiar… Como no tenía documentos las señoritas me tramitaron uno, los registros de mi nacimiento no estaban muy claros, creo que ellas descubrieron que mi padre, me había declarado bastante después de nacer y que la fecha podía ser tentativa, al día lo pusieron en función del santoral al que debo mi nombre, al año, sacando cuentas.
Aprendí mucho copiando letras de libros que andaban por ahí, escuchando, pensando…Cuando pude me fui a trabajar por un sueldo y me eduqué más de la vida, de la gente, de andar, me esforcé en leer los diarios, aunque fueran viejos, ejercité los números y los problemas no de los libros, de la realidad…
Hice mi vida de otro modo, para querer me volví feroz y protectora, traté de olvidar casi todo; volví a ver a mi padre, una vez que regresó viejo y enfermo. Mi marido y yo lo ayudamos, le dimos un techo para vivir y comida, pero él se volvió a ir aduciendo razones vagas que no vienen al caso.
Hoy repaso estas cosas, porque es aniversario de la muerte de mi madre. Cuando estaba muy grave en su cama del hospital, mis hermanos me llamaron...
Quería hacerle algunas preguntas, aunque después pensé que ya no tenían importancia, así que no le pregunté nada; sólo tomé su mano, viejecita y mustia.
Rememorando estos hechos, pienso también que mi nieta me preguntó, hace unos días, por qué en sueños, a veces digo Ay, mamita querida
No sé, pero estimo que cuando la gente dice “come como las langostas en la Biblia”, debería saber que estos bichos pueden llegar a comerse el amor.

isabel bertero











Imagen de Hemeroteca Digital-Diarios históricos en internet-Provincia de Santa fe- República Argentina :
http://www.hemerotecadigital.com.ar/diario/7242/?page=1&zl=2&xp=-252&yp=-150