BAJO LAS LILAS ES EL PRIMER LIBRO QUE RECUERDO HABER LEÍDO- DE MUY NIÑA- EDITADO SIN ILUSTRACIONES, o muy escasas- portada y aisladas en capítulos- (quiero significar: primer paso hacia una literatura sin apoyo visual, que es lo que requieren generalmente las publicaciones infantiles) Lo cito porque creo que no sólo lo cercano (en tiempo y espacio) es grato a un lector. Niños y adultos gozamos de viajar con el imaginario, escuchar otras voces, pensar otros lugares y realidades.



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martes, 19 de octubre de 2010

LENGUAJES





EVENTUALES:
(pensamiento divergente, casual, causal)
Dijo mi vecina que lo odiaba por ser negrito (no lo dijo así, generalizó: a todos los negritos). Creo que fue después de un robo, a otro vecino, que parece no es negrito. Y yo me quedé callada porque es muy difícil la cátedra sembrada en una tierra infructuosa, que si estoy por ponerme en defensa delotrodébil (costumbre que tengo arraigada), a lo mejor debería empezar por mi vecina quequélehabrápasado, quéquién “lahabráeducado”, quéporqué tan poco sentir y entender y pensar, quécuáles voces escuchó, qué cuentos le contaron en la vida, queconqué se alimentó, quequién le dio venenito de a poco…Y tanto más…
Pero es así, es así a cada rato, en cada esquina, igual suponiendo que yo fuera de lo más capaz de explicar las raíces de lo inexplicable, de saber a ciencia cierta si es problema filosófico o problema del lenguaje y más aún de lograr didácticamente el acto perlocutorio, sería un minúsculo granito de polvo metido en un ojo; pero además es que me siento incapaz, sólo se me ocurriría decirle que tuvo más "suerte" en la vida, o explicarle que todos somos un poco responsables de los negritos, y contarle la historia de los derechos vulnerados, del hambre, de la falta de estímulo, de salud, de amor, de convivencia. De raíces de opresión y sufrimiento y falta de dignidad.
Y tal vez diría que así como los negritos son realmente “invisibles” a los ojos de la vecina (como a los de muchos), por qué los “blanquitos” tendrían que despertar en ellos visibilidad, empatía, amor…No me entendería…Quizás esgrimiría que ella no mata, ni roba, ni toma drogas, que se “rompe el lomo” en el trabajo para que después esos vagos se apropien hasta de su vida.
Y sí, es difícil, porque hay quien me ha dicho qué harías si  mata a tu afecto, si es tu vida la que destruyen. Por eso, digo, modestamente…Pensarlo desde antes, poner el hombro aunque tan sólo sea para la causa de ver, de incorporar como semejantes, de admitir la discriminación, de pulverizar el lenguaje de la negación.
Discursos adultos… Empezar por el lenguaje, empezar por la mirada, por no sentir extrañamiento, por no “prejuiciar”, por no intuir en algunos “auras” de diferencia y actuar acorde. (¿Podrá el lenguaje vehiculizar cambio del acto interior?)
No soy tan incauta, también sostengo el otro "buen discurso":  las acciones deberían pasar por las políticas económicas, educativas, culturales, sociales. Pero los movimientos también nacen en las cabezas de las bases, aunque parezca utópico, un granito ínfimo de utopía puede ayudar.

Acto
Mesas largas. Comen los niños. Alguien les dice:
_ Coman pan. Está rica la salsita
Se concentran en el plato (A lo mejor es la única comida del día)
En sus ojos hay picardía. Hay apuro. Los cuadernos un poco sucios duermen en las mochilas abandonadas
Cualquiera cuenta algo. Y se ríen con desmesura. Como si fuera realmente gracioso e importante
_ Coman la fruta
_ ¿Se la puedo dar a mi mamá?
_ ¿Se la puedo llevar a mi hermanito?
Al chiquito le cuelgan los mocos. Y se los limpia con la manga
_ ¿No tenés pañuelo?
_ Usen la servilleta
_ Chau, seño, hasta mañana.
Alguno se acuerda de despedirse con un beso húmedo. Que huele a mandarinas.

Isabel Bertero

6 comentarios:

  1. Yo no sé por qué ni cómo, pero a mí la vida ajena -sobre todo la de los nenes y nenas alumnos mocosos y sonrientes y de ojos tristes y brillantes- me "pasa" tanto como la propia... además pienso, ¿no es redundante decir que te importan los tuyos? Dicen "yo amo a mi familia", "yo amo a mis hijos", pero lo realmente novedoso sería si alguna vez pudieran "amar" -apelando fuertemente a la religión que dicen profesar-, al "otro". Ese ¡categorizado!! como negro, pobre, marginado, excluido, ...
    Oh, tenés razón, qué difícil es siquiera empezar a decir algo sobre estas cosas...

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  2. hola isa tanto tiempo.es tan cierto lo que dice lia;a mi tambien me pega y vos sabes que es verdad lo que digo.es dificil para muchos egoistas ponerse en lugar de estos niños marginados en las mismas escuelas hay maestras y directivos que marginan y excluyen al negrito y eso que somos formadores de personas.ceci

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  3. Cuanta verdad hay en ese acto de reflexión, lo vivimos juntas y todavía lo sigo viviendo.Creo que todas aquellas personas que discriminan con la palabra NEGROS deben comenzar a mirarse interiormente ya que todos tenemos un poquito de esa palabra.Lo mejor sería que busquen bien el significado y no ser tan discriminadores.
    TE FELICITO !por el articulo.Susy

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  4. Comparto, en parte, algunas de estos comentarios.A esta altura de mi vida ya no me importa que hacen o dejan de hacer los demás.sí, me importa y mucho buscar las formas, estrategias, o como se las llame para "colaborar" con su educación.Poner día a día mi granito de arena. Darles las herramientas para que puedan ir mejorando su calidad de vida. Negritos, pobrecitos son vocablos que he ido desechando desde hace mucho tiempo, me parece que no ayudan.Me gusta más:"SERES QUE LLENAN MI VIDA"
    Inés

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  5. Ahora lo veo mejor, después de mirar el video... creo que en los comentarios nos hemos quedado con lo anecdótico, eh? En lo superficial del lenguaje, si se quiere. Sería algo más cercano a la idea de que la palabra al nombrar "nos nombra" y nos transforma en la singularidad de cada acto cotidiano. Tensión, movilidad, cambio, antes que esencia, sustancia, quietud (esto para ponerme más filosófica, digamos!)

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  6. Qué importante es detenerse un momento a reflexionar sobre las formas en que usamos el lenguaje, creo que todos somos responsable de la sociedad que tenemos.Por eso cada uno desde su lugar puede colaborar para hacer un cambio, yo como educadora trato cada día de enseñar a los niños a aceptar las diferencias del "otro" para lograr una mejor convivencia.
    También comparto lo que dice Lía al ver el video.
    Alejandra

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