BAJO LAS LILAS ES EL PRIMER LIBRO QUE RECUERDO HABER LEÍDO- DE MUY NIÑA- EDITADO SIN ILUSTRACIONES, o muy escasas- portada y aisladas en capítulos- (quiero significar: primer paso hacia una literatura sin apoyo visual, que es lo que requieren generalmente las publicaciones infantiles) Lo cito porque creo que no sólo lo cercano (en tiempo y espacio) es grato a un lector. Niños y adultos gozamos de viajar con el imaginario, escuchar otras voces, pensar otros lugares y realidades.



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viernes, 10 de febrero de 2012

Incertidumbre

Ima soñó con la muerte. Una mano fría rozó su sien. Dura. Como hueso. Se apuró a levantarse. Los pies no encontraron con facilidad el calzado.
A la luz escasa del día que empieza, salió de la cama y se fue a la cocina, para tomarse el primer café, instantáneo, por el tiempo del ritual de la cafetera.
Pensó en escribir el sueño. Pero le faltaron piezas. Difícil convocar algo tan indocumentado como la muerte.
Se puso a mirar por la ventana, hacia los primeros pájaros de primavera; tomaban el agua de los charcos que había dejado la manguera, al regar los macetones.
Lindo frescor el de la mañana. Después el día se pondría demasiado cálido, a juzgar por el color del cielo.
¿Qué será la muerte? – pensó- Eso que dicen todos: nadie volvió para contarlo…Lo que decía el cura: la vida eterna. Pero cómo ¿Con el cuerpo que tenía de niña; con el de ahora; sin cuerpo? ¿Y adónde? Todo incógnita. Quizás así es mejor, no se sabe y se enmascaran esperanzas.
Su hermana Tesa cree en la reencarnación, personas otra vez, de carne y hueso…no sabe si tiene ganas de empezar…
Como otras veces, halló a su arcángel Uriel.
Dialogaron, él le habló de la tierra fértil y del sol, gracias a los cuales podía contemplar su jardín, sus árboles, el césped ocioso de la entrada.
Discurrió de un dios y de la alegría de los jardines del edén, adonde entran aquellos que recorrieron caminos de amor.
Ella le contó (porque Uriel acopia cuentos) de una niña que soñaba con otro mundo. Todos los días- dijo- le agregaba elementos: cielos despejados o lluviosos, nubes de plata, selvas y ríos, familias, castillos, aldeas, campesinos, animales bellos, pájaros coloridos, caminos, mapas…según la imaginación le dictaba, según los cuentos que le contaban.
En ese mundo, todos eran como chiquillos, les gustaba jugar, divertirse, escuchar historias…
Se puso a buscar un desenlace feliz, para Uriel que al fin y al cabo es un serafín, merecedor de términos venturosos.
Continuó…No existían cosas malas porque estaban las piedras mágicas. Eso sí: había que recordar frotarlas todas las mañanas, y enviar al universo un pensamiento radiante, o un deseo. Iba a decir: como “encontrar el espíritu del día”, pero tal vez se ofendiera el querubín, que es espíritu.
Uriel se acercó y en un soplo le acercó letras de inspiración, de consuelo.
Cuando Ima se quedó sola se acordó de su sueño. Por si acaso recorrió senderos buscando piedritas. Encontró una reluciente, hipnotizadora, con algunas vetas de color. La juntó y se puso a frotarla, para requerir influjo de vida.
Isabel Bertero
Ilustración: http://www.todocoleccion.net/arcangel-uriel~x28945509

1 comentario:

  1. ahora mismo me busco una piedrita! y mañana! y pasado! te quiero mami, sos la hija del jardinero mágico, vos?

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